Llegué a la universidad sin muchos problemas y dentro de ella me encontré con carteles indicativos que guiaban hasta el parking de la Facultad de Filosofía y Letras, ¡menos mal!. Una vez aparqué solo tuve que seguir a la gente hasta la zona donde se iban a realizar los exámenes.
Yo me presenté al nivel más básico, el N5. ¿Que tal me salio el examen? ¡Desastroso! La primera parte de los kanjis no me fue mal del todo pero a partir de ahí... el caos, fui muy poco preparado, me falta un montón de vocabulario por aprender y también gramática. Sí, me precipité al apuntarme a este examen pero quería ponerme una meta que me obligase a estudiar más, pero tampoco tengo mucho tiempo entre semana. Esta bofetada que me dió el Noken no significa nada, tengo intención como mínimo de sacar este nivel, y si puede ser en la próxima convocatoria (dentro de un año).
No todo fue negativo, vi el modelo de examen y como se organiza el mismo. Pero no acabó el día tras finalizar el Noken, a la salida de este pude quedar con Maddy_Madness de Madness in Japan que además me presentó a Pam de Kuishinbo Pam. Ellas se presentaron al nivel N3, vamos, que me dan un millón de vueltas.
Fuimos a comer a un restaurante japones al que seguro volveré, el Nippon, donde habian quedado con una amiga suya. Yo que soy algo tikismiquis con algunas comidas encontré platos interesantes, eso si, el sushi no lo probé, lo tenia que haber hecho porque al final donde seguro que mejor estaba no lo he comido y mira que he probado ya un par de veces pero de los malos malos.
Dejo unas fotos de nosotros en el restaurante y de la comida:
Despues del restaurante fuimos a tomar unas copas a una taberna (yo solo un patxaran que luego tenia que conducir), cuyo barman era bien simpático. Allí quedaron mas tarde con otro amigo suyo con el cual fuimos a cenar a un restaurante cercano.
Yo me tuve que despedir a eso de las 23:30 porque debia coger el tren para regresar a por mi coche a la universidad donde hicimos el examen. Por desgracia ya no habia trenes con ese destino, asi que tiré de taxi y a las 3:30 llegue a Valladolid, ¡que sueño! Ese día dormí como un lirón, levantandome bastante tarde, cosa no habitual en mi.
Gracias a Maddy y Pam por acogerme y aguantarme durante toda la tarde.